8 jun. 2006

CLAUDIA LÓPEZ

La pintura para mi es el idioma del pensamiento, un camino desde el cual busco la perfección existencial y la clave secreta para abrir las puertas de la felicidad. Siento todo un mestizaje de inquietudes y sensaciones inexploradas que me proporcionan un replanteamiento constante y del cual salgo cada vez más fuerte.

Me gusta viajar a lo más íntimo de mi alma, allí busco el silencio para comprender lo que existe dentro de mi cuerpo, porque ese silencio es mi condición natural y mi forma de percibir la vida. Me permite expresar claramente las palabras, los detalles que fluyen de lo más profundo de mi. Lo hice ya con la danza, lo hago ahora con la pintura, guardo el ritmo, el compás, el movimiento constante que resuenan sin cesar en mi cabeza guiando mi mano.
De joven, estaba obsesionada con conocer cada milímetro de mi personalidad y aparecían las inevitables preguntas: ¿de dónde vienes?, ¿Adónde vas?...
Creo que la pintura me dio las respuestas.

Y sigo en este instante este camino paso a paso, reflexiva y atenta, tratando de ser los más sincera conmigo misma y no me importa que la gente piense que estoy loca porque tengo la total convicción que soy yo y que disfruto de la vida de un modo especial.

La puerta de mi mundo interior está abierta...Adelante, podéis entrar.